27.2.11
19.2.11
9.2.11
3.2.11
2.2.11
31.1.11
30.1.11
29.1.11
A veces soy tan tonta...
A veces soy muy tonta, y estoy empezando a acostumbrarme a ello.
Es entonces cuando "a veces" debe cambiar a ser un "constantemente", pero de cualquier modo, confío en que no omitiré la palabra, porque entonces pasaría a serlo siempre.
Luego también está la distinción, la gran distinción: a veces me hago la tonta.
Lo pienso rápido y recurro al consuelo, ya que yo decido y no es cuestión de caer en ello. Sin embargo, me paro a pensarlo más despacio, y descubro que quizás cambiar el verbo "ser" por "hacer" me convierte en idiota.
Pues bien, me hago la tonta con frecuencia. Y desgraciadamente para mi, "con frecuencia" es más que "a veces". Y entonces recapacito, y reconozco que debería hacerme más la lista. Aun no esforzándome más por serlo, porque no pretendo mejorar mi coeficiente intelectual, sino conformarme con parecer lo que soy, o más, pero no menos.
Podría querer más, pero no se trata de querer, si no que es más bien una cuestión de conformarse, aceptar, o apreciar lo propio, que para algo lo tenemos. Y si no lo tuviéramos, lloraríamos por no tenerlo, y entonces seríamos profundos idiotas, y no podríamos hacernos los idiotas (de vez en cuando, claro).
28.1.11
27.1.11
Dios
Dios, que es quien quiere ser.
Que está y no dice nada.
El mismo que te confunde y te conduce hacia la duda.
El mismo que no habla, que no se ve, que no existe.
El mismo que no está, el mismo que llevas dentro.
Dios de pensadores y mentirosos, de listos y necios,
inevitablemente, y sin querer quererlo...
Dios de todos.
24.1.11
12.1.11
10.1.11
9.1.11
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