Para empezar, justo antes de entrar, se nos ha acercado un grupito de ancianos con gorra y aspecto simpático y nos ha dicho unos de ellos: Muchachos, no os sobrará una entrada, ¿verdad?
Podéis imaginar nuestra cara... alucinando: No lo siento, ¡solo tenemos una!
Una vez dentro, y tras dar unas pocas vueltecillas, nos acercamos a la barra de Cruzcampo light a tomarnos unas cervecitas y descansar. Es entonces cuando se nos acerca un fotógrafo y me pregunta: ¿Os importa si os hago unas fotos? Seguid ojeando la revista, que estáis muy naturales.
Por supuesto, acepté, y nos hizo unas cuantas fotos (no lo voy a negar, por dentro estaba bastante emocionada! jajaja). A demás, también le hizo fotos a mis calcetines, que eran una monada y tenían lacitos :) jajaja
Total, que me dio su tarjeta y me dijo que nos pusiéramos en contacto con él para que nos mandara las fotos.
Después estuvimos dando vueltecillas, tomando unos canapés, chocolate y demás aperitivillos que nos ofrecieron; y me hice muchísimas fotos en cada una de las revistas (en cuento las consiga, las subiré).
Pero lo más alucinante viene ahora. Cuando estábamos ya a punto de irnos se me acercó una periodista de la cadena televisiva Nova y me preguntó que si me importaría ser entrevistada. Una vez más, acepté sin pensarlo dos veces y , mientras todo el mundo me miraba (yo muertísima de vergüenza), le explicaba a la cámara de dónde era cada una de las prendas que llevaba puestas y cómo las combinaba. Entre otras cosas me preguntaron quienes eran mis iconos de moda (por supuesto, Alexa Chung), por qué estilo o tendencia me decantaba para este otoño (los años 50) y cuánto había tardado en decidir el look (5 minutos!).
Total, que la mañana fue redonda y lo pasé fenomenal, a pesar de los (terriblemente enormes) nervios que pasé frente a la cámara y frente a toda aquella gente que me miraba con ojos de búho... jajaja












































